Crédito simple: una herramienta para tu empresa

El buen uso de un crédito simple en una empresa puede ser una palanca para impulsar el crecimiento del negocio.

Por tal razón, es necesario conocer los elementos básicos y darte algunos consejos para ocupar esta herramienta a tu favor.

¿Qué es?

Un crédito simple es un préstamo de dinero que hacen empresas como Credijusto a negocios con necesidades de financiamiento de capital de trabajo, comprar maquinaria, equipo o insumos para incrementar la producción o mejorar sus servicios, a cambio de una tasa de interés y durante un determinado periodo.

¿Cómo se compone?

Un crédito simple se compone de:

1.       El capital: es el monto de dinero que la institución presta y de la cual derivan los intereses.

2.       La tasa de interés: que es el porcentaje que se pagará extra con base en el capital. Hay que destacar que este puede ser fijo o variable.

3.       El plazo: es el tiempo en que el crédito estará vigente y en el cual la persona debe pagar el capital con los intereses.

4.       Las amortizaciones: son los pagos que se deben hacer para liquidar el crédito, en los que se incluye tanto el capital como los intereses a pagar.

5.       Intereses por morosidad: como su nombre lo indica, son intereses que se tienen que pagar por el incumplimiento del pago del crédito simple.

¿Cuál es su principal característica?

Una línea de crédito simple se diferencia de otro tipo de crédito por su periodo de vida; es decir, este préstamo podrá ser utilizado sólo una vez durante el plazo acordado. Al término del plazo y liquidado el préstamo, es necesario abrir una nueva línea de crédito.

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 ¿Qué tipos de crédito simple existen?

Existen dos grande grupos: con garantía y sin garantía.

Con garantía: Estos préstamos empresariales exigen una mercancía, inmueble, maquinaría, aval o pago de mensualidades adelantadas como garantía, en caso de incumplimiento del pago del préstamo.

Generalmente, este tipo de crédito simple tiene mejores condiciones en la tasa de interés, ya que la garantía reduce el riesgo de impago.  

Sin garantía: Este crédito no exige garantía de algún tipo. El préstamo se otorga a empresas con una salud financiera aceptable y generalmente las tasas de interés son mucho más altas que los financiamientos con garantía.

Ahora que ya conoces qué es y cómo se compone un crédito simple, te compartiremos algunos tips para ocupar esta herramienta financiera.

Tips para antes de contratar un crédito simple.

1.- Infórmate antes de solicitar un crédito

No tener una estrategia financiera clara, el poco o nulo conocimiento del uso del crédito o usar indiscriminadamente el financiamiento, son la receta perfecta para que tu empresa se sobre endeude. Asesórate y conoce cómo funciona el financiamiento para tu empresa.  

2.- Determina tu situación financiera antes de contratar un crédito simple.

Solicita a tu contador un balance de la situación financiera de tu empresa para tomar mejores decisiones. Pon atención al apalancamiento financiero y a la generación de flujos de tu negocio, ya que estos son clave para determinar si es posible o no pagar un crédito.

3.- Ten un objetivo bien definido para el destino de ese préstamo.

Antes de buscar financiamiento busca justificar la contratación de un crédito simple; es decir, debes contar con proyectos cuya viabilidad de ejecución sea muy alta, así como saber qué se va a comprar, en qué se va a invertir, cuánto se destinará a tal o cual área, etc.

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4.- Busca las mejores condiciones para tu préstamo

Uno creería que las ‘mejores condiciones’ son prestamos con montos muy altos y con tasas de interés bajas, pero realmente, las mejores condiciones son aquellas que van de acuerdo a la situación financiera de tu compañía.

No contrates o aceptes créditos cuyos montos sobrepasen tu capacidad de pago y trata de no adquirir financiamiento con tasas de interés altas o financiarte con tu tarjeta de crédito personal.

5.- Ordena tu información financiera y fiscal

Muchos empresarios se rinden ante la percepción del papeleo interminable al pedir un préstamo. Lo cierto es que la información que solicitan las instituciones financieras son documentos con los que ya cuenta tu empresa: sólo falta tenerla ordenada y al corriente.

Contacta a tu contador para organizar esta información y tener argumentos respaldados por documentos para solicitar un préstamo y ser un buen candidato.

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