Separa tu negocio de tus finanzas personales

Uno de los aspectos más importantes de tener un negocio en crecimiento es mantener tus cuentas en orden y separadas de tus finanzas personales.

¿Por qué es importante?

En primer lugar, porque te permite tomar mejores decisiones. Si combinas tus finanzas personales con las de tu negocio, puedes estar basándote en información errónea para decidir invertir o cortar gastos.

En segundo lugar, te ayuda a mejorar tus posibilidades de obtener créditos. Casi todas las instituciones financieras pedirán tus estados financieros para otorgarte capital. Mezclar tus cuentas empresariales y personales puede impactar en tus posibilidades de obtenerlo.

Además, mantener las inversiones de tu negocio lejos de tus tarjetas de crédito personales las mantiene disponibles por si llegaras a necesitarlas para un imprevisto personal.

1. Establece una base legal

Comienza por darte de alta ante el SAT, no importa el tamaño de tu negocio. Aunque algunas pequeñas empresas prefieren no hacerlo, el estar dado de alta te dará credibilidad legal que facilitará la separación de tus finanzas personales de las de tu negocio. Además, te dará otros beneficios como:

  • Certidumbre financiera si quieres obtener un crédito
  • Acceso a más clientes, pues muchas exigen que sus proveedores puedan emitir facturas.
  • Deducir impuestos a través de estrategias fiscales como el arrendamiento.
  • Participar en licitaciones públicas.

2. Abre una cuenta de banco para tu negocio

Una vez conformado como una empresa ante el SAT, puedes abrir una cuenta bancaria para tu negocio. Los requisitos varían dependiendo de la institución, pero en general son muy sencillos. En general, deberás presentar:

  • Registro Federal de Contribuyentes y cédula de identificación fiscal expedida por la S.H.C.P. 
  • Comprobante de domicilio de la empresa
  • Testimonio de acta constitutiva y poderes de los representantes debidamente registrados ante Notario
  • Identificación oficial vigente con fotografía y firma de los representantes legales

3. Capitalízate con financiamientos especializados para empresas

Si estás pensando en fortalecer tu negocio o expandirlo y necesitas capital, probablemente tu primera opción sean tus tarjetas de crédito. Sin embargo, existen instituciones especializadas que ofrecen mejores condiciones para financiarte y no ponen en riesgo tu capacidad crediticia en caso de algún imprevisto.

Como regla de dedo, nunca financies a tu empresa con un crédito personal.

4. Contrata un contador

Probablemente necesites implementar un sistema de contabilidad, y la manera más sencilla de lograrlo es contratando un contador. Además de que para llevar la contabilidad de una empresa se requiere cierto conocimiento técnico, contratar un contador te evitará la carga de llevar los registros diarios, declaraciones y pago de impuestos. Y aunque contratar uno puede parecer un costo alto, debes evaluar qué sale más costoso para el negocio: el concentrar esfuerzos en contabilidad o contratar a un experto que lo haga. 

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