3 tips para eliminar el hábito  de la microgerencia

Nadie busca ser un mal gerente o jefe, pero el rol puede convertir a algunos de los líderes más talentosos en microgerentes.

En algunos casos, los directivos ni siquiera se dan cuenta de que están gravitando hacia malos hábitos hasta que comienzan a perder colaboradores y productividad.

Si crees que en tu empresa existen grandes líderes que tienden a la microgerencia comparte estos consejos.

Deja de revisar todo el tiempo

Podrías pensar que estás siendo útil al revisar frecuentemente un proyecto específico, pero tus colaboradores no están de acuerdo. Por el contrario, haz que sean ellos quienes acudan a ti.

Agenda reuniones regulares para discutir el avance de los proyectos actuales. Asumir esta estrategia también te permite enfocarte en resultados en lugar de en los pequeños detalles de cada tarea, cuenta o proyecto.

Confía en los expertos del equipo

¿Constantemente le dices a tu diseñadora qué colores debería usar en proyectos específicos? ¿Le has dicho a un escritor que descartarás su edición porque consideras que de otra forma se escucha mejor? 

De ser así, no le estás dando a los miembros de su equipo la autonomía para usar sus conocimientos. 

Utiliza tu conocimiento general de las tareas para colocar a las personas correctas en los lugares adecuados. Después de eso, la clave para dirigir a tus expertos es comunicar lo que necesitas, darles apoyo y recursos para que logren sus tareas y confiar en que las realicen.

Delega más allá de lo que sientas cómodo

Como ejecutivo, tienes metas de ingresos a alcanzar y objetivos de ventas a cumplir. 

Los líderes empresariales que tienen talento para delegar — y lo utilizan — pueden generar mayor crecimiento y éxito empresarial que quienes se inmiscuyen en los detalles.

La próxima vez que te encuentres atascado en las minucias de la labor de un colaborador, respira profundamente y libérate lentamente. Casi siempre es posible encontrar una alternativa al comportamiento del micromanagement. 

Confiar en que los demás te avisarán cuando necesiten ayuda – y que saben lo que están haciendo – te ayudará en el largo plazo. Empodera a tu equipo para encargarse de más, y verás que te preocupas – y controlas – mucho menos.