“No tengo tiempo”, la peor forma de declinar una invitación

Los eventos que se desarrollan en tu empresa o personalmente usualmente requieren la inversión de tiempo, dinero, o ambos. Por ende, estos suelen ser el pretexto para no acudir a dichos eventos.

Sin embargo, la forma en cómo rechazamos estas invitaciones afectan nuestras relaciones personales, laborales o frente a otros empresarios.

Una investigación realizada por Grant Donnelly, Ashley Whillans, Michael Norton y Anne Wilson profesores de la Ohio State University estudió los efectos de los pretextos al analizar datos de conversaciones reales en Twitter y realizar tres experimentos de laboratorio.

Los resultados mostraron que dar la excusa de ‘no tener el tiempo suficiente’ puede dañar las relaciones, mientras que el pretextar que no tenemos dinero puede mejorarlas.

¿Cómo llegaron a esas conclusiones?

La primera parte del estudio involucró analizar conversaciones entre usuarios en Twitter. Ello brindó algunas evidencias iniciales de que las personas responden de forma diferente a comunicaciones sobre tiempo o dinero limitado.

Sin embargo, las conversaciones en Twitter pueden ser impersonales y entre extraños; ¿qué pasa entre amigos y colegas?

Para ponerlo a prueba, reclutaron una muestra de 327 novios y novias que viven en los Estados Unidos, que estabán planeando su boda y habían enviado las invitaciones. Se les preguntó cuántos invitados declinaron la invitación por no tener el tiempo o el dinero suficiente. En promedio, los participantes reportaron recibir dos excusas por tiempo y dos por dinero en respuesta a su invitación.

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También se pedió a las parejas que reflexionaran respecto a qué tan cercanas se sentían a las personas que recientemente declinaron la invitación por falta de dinero o tiempo -para saber qué tan cercanas las sentían antes y después de que declinaron-.

Los novios dijeron que, antes de recibir la respuesta, se sentían igualmente cercanos a ambas clases de invitados, pero después de esta reportaron sentirse significativamente menos cercanos a los invitados que citaron la falta de tiempo, en comparación con los que mencionaron falta de dinero.

Todo se trata de la respuesta

¿Por qué el excusarnos de algo por falta de tiempo resulta en que las personas se sientan menos cercanas a nosotros?

Para analizarlo, los profesores realizaron un experimento, involucrando a 300 adultos que trabajan, a los que les pidió pensar en un escenario: Invitaron a un amigo a comer, y el amigo declinó.

Los participantes consideraron mucho más digna de confianza una excusa de falta de dinero que la de falta de tiempo o el no plantear ninguna, en parte porque creyeron que en el caso del dinero el amigo seguramente tenía menos control personal respecto a la circunstancia que ofreció como excusa.

Parece que, porque pensamos que los demás deberían tener más control sobre su tiempo, creemos que deberían poder dedicarle tiempo a hacer las cosas que realmente quieren hacer. En consecuencia, es más probable que desconfiemos de la excusa de que no tienen tiempo para nosotros, y esto finalmente impacta en el qué tan cercanos nos sentimos a ellos.

Si queremos administrar en forma efectiva nuestro tiempo y dinero, necesitamos ser capaces de decirle “no” a las cosas. Sin embargo, si queremos preservar nuestras relaciones, debemos hacerlo de la forma correcta.

Los resultados de este estudio sugieren que cuando declinamos la invitación de alguien porque no tenemos el tiempo suficiente, la persona interpreta que no la valoramos eso también aplica para la vida laborar en las empresas.

Con información de Grant Donnelly, profesor asistente de marketing en Ohio State University.

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